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Todo el dolor que creía conocer, todos mis recuerdos ; me llevan a ti.

lunes, 1 de abril de 2013

La tela dorada (2ºparte. fin)

Abre apenas los ojos, pero una luz cegadora la obliga a cerrarlos. Los va abriendo despacio y, poco a poco consigue distinguir una chimenea con su fuego. Se incorpora y mira a su alrededor. Es un pequeño salón, ¿dónde está? Su vista se fija en una figura alta: es un chico, no puede tener muchos más años que ella; pero eso es imposible, la transformación dura diez años. Se levanta y se va a acercando a él despacio. Puede ver que en su mano se posa uno de esos bichos. Él siente que lo observa.
-Se llaman mariposas _dice señalando al bicho que se posa en su mano.
Se gira, puede ver su rostro, esos ojos azules, esos labios perfectos, esos mechones rubios que le caen sobre la cara. No es como el resto.
- Las mariposas no nacen siendo así. Al principio, son una especie de gusanos. Pasan por una serie de cambios. Después de su última muda, último cambio, forman la crisálida. Allí se transforman dando lugar a su última fase, ser la mariposa propiamente dicha. Esa transformación se llama metamorfosis y, cuando termina, se puede observar cómo unas hermosas alas han brotado del cuerpo de la oruga._Deja de hablar esperando que Marga le haya entendido. _ Se parecen a los de tu mundo. Pero tú no eres como ellos, lo noto.
 “No es como nosotros”. Aquellas palabras retumban en la cabeza de Marga. “Es la profecía”, “Es ella”. Toda la habitación comienza a girar. El chico la agarra.
-Marga, Marga, Mar…
Abre los ojos. Le ve, ve esos ojos que la miran con preocupación.
-Marga, ¿estás bien?
Asiente con la cabeza. Le ayuda a incorporarse.
-Por cierto: me llamo Yahel.
-¿Qué eres?
-Sabía que este día llegaría. Conocerás la historia de “tu  raza” _asiente_: en ella se cuenta que nacieron  tres niños. Uno de ellos no se transformó y el ángel lo puso a salvo en un bosque cercano. He vivido en este bosque durante mil años. Todo lo que sé me lo han enseñado los libros. Mi única compañía han sido las mariposas. He visto como nacían, crecían, sufrían los cambios y morían. Estas mariposas no son  normales; son capaces de romper tejidos, telas. Pero todavía no son lo suficiente fuertes para rasgar telas tan  resistentes como las telas doradas de los capullos. He alimentado a las mariposas con  mi sangre; son más fuertes, pero no lo suficiente. He intentado llevar a cabo la misión de mi padre, pero solo no puedo. Ya te habrás dado cuenta de que  tú no eres como los demás. Tú eres la niña de la profecía. Con tu sangre conseguiremos que ese latido nunca acabe, que los niños no se transformen, que sus padres puedan verlos crecer, que sean libres hasta que llegue su hora. Que vuelvan a ser humanos.
Poco a poco Marga va ordenando las ideas. No, no puede ser ella la de la profecía. Vale que no se haya transformado, pero…Vale, todo cuadra, pero…
-Marga, no voy a permitir que te pase  nada. _Yahel la coge de la mano.
-Vale, te ayudaré.
La extrae un poco de sangre y la echa en un pequeño recipiente. Marga observa cómo lo mezcla con otro compuesto; parece una papilla. No puede evitar la cara de asco. Yahel sale de la habitación y Marga le sigue. Abre una puerta blanca de madera y Marga se queda asombrada. Mariposas de todos los colores vuelan sobre su cabeza. De pronto todas las mariposas vuelan directas a Yahel y lo rodean, cubriendo cada centímetro de su cuerpo. Cuando ya no queda nada de esa papilla, las mariposas vuelven a su vuelo natural. Acto seguido Yahel abre una pequeña ventana y todas las mariposas salen por ella. Un vuelo de cientos de colores. Una esperanza de vida. Yahel se gira hacia Marga.
-Ahora solo hay que esperar.

~FIN~

Muchas gracias por leerla. Si tenéis tiempo me gustaría que me dejarais un comentario. Con decir si os ha gustado o no vale. :)

martes, 26 de marzo de 2013

La tela dorada (1ºparte)

Hola a todos. La historia que os voy a dejar ahora la presenté al concurso literario de mi instituto. Por sorpresa quedo la primera, así que me gustaría compartirla con vosotros. No todos opinareis que merece ser ganadora, yo misma ni lo pensaba, pero así esta la cosa. Me gustaría que me dierais vuestra opinión. Muchas gracias.

LA TELA DORADA

Este mundo no es como otro cualquiera. Aquí no creces, aquí te transformas. Nadie sabe qué son estos seres.
Dicen que hace mil años una joven humana se enamoró de un ángel. Fue tan grande ese amor que dio como fruto tres hijos: dos niños y una niña. El ángel se dio cuenta que algo malo fluía por su sangre e intentó matarles. Su madre se lo impidió huyendo y escondiéndose en una cueva bajo tierra.
A la edad de dieciséis años, de pronto, el mayor se quedó inmóvil y empezó a tejer a su alrededor una fina tela dorada. Su madre intentó romperla por todos los medios, pero no había herramienta en ese mundo capaz de acabar con ella. Su hermana siguió el mismo camino, pero el pequeño de los tres no se llegó a transformar. Al cumplir los dieciocho, su padre sabía que él no era como sus hermanos. Intentó protegerlo buscándolo, llevándoselo y escondiéndolo. Dicen que en un bosque cercano, pero nunca nadie lo ha visto.
Después de diez años, el hijo mayor salió del capullo dorado. No era criatura perteneciente a este mundo. Sus ojos seguían iguales, pero de su espalda salían unas grandes alas negras. Era lo más bello que nunca nadie había visto. Pero en su interior yacía un negro corazón que empezaría a latir cuando su primer hijo llegara al mundo. Cuanto este comenzara su transformación, los corazones de sus padres se pararían acabando así su vida. Todos nacían con el destino de la muerte, todos tendrían hijos dejando así la vida. Dicen también que el ángel pidió ayuda a la madre diosa. Ella no pudo hacer nada, solo a los mil años nacería un niño, pero este no sería como los demás: este sería inmortal. Y, con la ayuda de otro inmortal, conseguiría acabar con el mal que albergaban esas criaturas.



-Marga, ven a recoger esto.
-Ya voy, mamá.
Marga tiene quince años, sus ojos son azules y su pelo, color caoba. En una semana terminará el tiempo de espera para su transformación.
-Mamá, ¿por qué nos tenemos que transformar?
-Cariño, está en nuestra naturaleza, no hay nada que pueda impedirlo.
-Pero yo no quiero que mueras _una lágrima empieza a recorrer su mejilla.
-Es mi destino, amor. Yo ya he vivido mi vida y ahora te toca a ti.
La abraza con todas sus fuerzas. Puede rozar con sus dedos esas odiosas alas negras que pronto crecerán en ella.
El día de su cumpleaños Marga se encuentra en su habitación. Está preparada para ese maldito  momento que tanto deseaba que nunca llegara. Teme paralizarse y no volver a ver a sus padres. Su madre siempre le repetía lo mismo: “Marga, cariño, sabes que papá y yo te queremos y nunca dejaremos de hacerlo.”
Las horas pasan y no ocurre nada. Solo queda media hora para la medianoche. Marga observa por la ventana la poca gente que circula a esas horas por esas calles oscuras. Su mirada se centra en un pequeño bicho con alas. Al principio no puede distinguirlo bien, pero finalmente lo consigue. Nunca había visto nada como aquello. De pronto, ese bicho tan  raro desaparece.
Dan las doce y la transformación no ha empezado. Oye cómo llaman a la puerta. Intenta escuchar  lo que dicen pero solo llegan vagas palabras.
-…no es como nosotros…
-… no le hagáis nada…
-… es la profecía… es ella…
Marga deja de escuchar; no entiende nada. La puerta se abre de golpe. Se esconde detrás del armario. Los pasos se acercan, puede ver a su madre.
-Marga, corre.
-Mamá, ¿qué…?
- ¡CORRE!
Marga sale lo más rápido que puede del escondite y sale por la ventana. Corre. No sabe adónde va. De repente vuelve a ver a ese bicho. Algo le dice que lo siga. No duda: corre tras él lo más rápido que puede. No quiere perderlo de vista, pero ya es tarde. Se encuentra sola en medio del bosque. Intenta buscar un lugar para pasar la noche. Encuentra una pequeña cueva. Se sienta, se agarra las rodillas y tiembla, pero no de frío. Todavía no sabe qué ha pasado, hace una hora esperaba a su transformación y ahora está sola. No deja de pensar en sus padres. ¿Y ahora qué va a pasar? Poco a poco se le van cerrando los ojos y el sueño la vence.

(continuará...)

lunes, 18 de marzo de 2013

'A dreamer boy'

Hola, a todos, aquí os dejo una nueva entrada, esta vez se trata de una pequeña historia: 


No se lo podía creer, no podía ser verdad. Había ganado el premio. Sara no llegaba a creérselo  Hacia poco que había empezado a escribir y solo eran pequeñas historias para su blog. Pero ahora todo había cambiado, había ganado, todo gracias a él...

Hace seis meses sin saber qué hacer, aburrida, empezó a andar por internet, abriendo paginas y cerrando otras, pero sin encontrar nada que la llamara la atención  Cuando iba a dejar ya el ordenador algo la hizo cambiar de idea. Era un forum para escritores, y sin querer la cosa empezó a hablar con un tal "a dreamer boy". Por lo que le contó, era un chico de su edad más o menos. Empezaron a hablar de películas,  series, deportes (y eso que ella no tenía mucha idea), hasta que llego el tema de los libros. Sara le comentó que escribía, que tenía un blog, pero que no era buena. El chico le pidió que le pasara la dirección, después de pensarlo un poco Sara al final aceptó, ¿qué podía pasar? Pasó casi una hora hasta que volvieron  a hablar. Él había leído el blog y quería que ella se presentara a un concurso que el conocía. Sara no quería, sabía que no era buena, pero el chico no hacía más que insistirla, a decirla que creía en ella, que era buena. Al final se dejó convencer y se presentó. Desde ese día no volvió a hablar con él.

Seis meses después. Una carta llegó, su nombre estaba escrito  pero no sabia quien podía enviársela  Cuando la abrió no lo creía, era del concurso, había ganado. El premio, publicar su relato, pero no solo eso, el concurso la abría las puertas a un futuro, la daba la oportunidad de seguir escribiendo y de poder publicar un libro, de viajar por el mundo... y todo eso gracias a ese chico, a dreamer boy... Lo presentía, sus caminos un día se cruzarían, ya lo había hecho cuando se conocieron y sabía que ahí no terminaría. Ella pensaba buscarlo, encontrarlo y agradecerle todo a ese desconocido que había creído en ella; y quien sabe, el amor podría triunfar.
FIN


domingo, 3 de marzo de 2013

El latido de otro corazón

Aunque mi cabeza se encapriche cada vez de uno, mi corazón solo late al ritmo del tuyo. Que aunque haya pasado tanto tiempo y tú no sepas quien soy, mi corazón no te ha olvidado. Muchos pasaran por mi cabeza, caprichos inalcanzables que buscan llenar el vacío de un amor no correspondido.  Al final este corazón latirá al ritmo de un amor verdadero, que aunque sea idea de la imaginación,  los corazones sabrán que sin el otro, el compás de sus latidos no tendrá sentido.